Entrevista
realizada a Martha E. Castillo B. Psicóloga Universidad Antonio Nariño, ella
trabaja con un grupo de psicólogos haciendo trabajo social en barrios
marginados, con niños que sufren de depresión infantil (DI) y no son
diagnosticados a tiempo lo que hace que algunos casos sean críticos para sus
padres pues no cuentan con los recursos adecuados para pagar un tratamiento
psicológico y farmacéutico.
sábado, 10 de mayo de 2014
¿Porque se interesó su grupo de trabajo por esta situación de DI en particular?
En
nuestro consultorio hemos tenido muchos pacientes con esta problemática,
familias de escasos recursos, que llegan muy angustiadas con sus niños pues no
saben que es lo que está pasando con ellos, ya que muestran cambios marcados en
su comportamiento, actividades y hábitos; lo cual lleva a que se desesperen al
no saber qué les pasa.
Durante
un tiempo estuvimos planteándonos la posibilidad de hacer algunos talleres en
los barrios marginados de Medellín donde el acceso a la ayuda psicológica es
mínimo y de ahí surgió la idea de enfocarnos en este tema pues vimos el
desconocimiento que existe a nivel general en Medellín sobre el mismo.
¿Es nuevo el fenómeno de la depresión infantil?
No
es nuevo, este problema siempre lo hemos tenido, lo que pasa es que ahora con
el tema del bullin y el matoneo está saliendo más a la luz, pero niños
deprimidos por diferentes causas hemos tenido lastimosamente toda la vida; muchas
veces se hablaba de niños tímidos, penosos, apáticos, solitarios y otros muchos
términos, pues como comentaba no era fácil entender que en la edad de la
alegría y la despreocupación el niño además de desplegar su vitalidad y
curiosidad, tuviera que enfrentar situaciones y pasar por dolencias que le
quitaran el deseo de vivir.
¿Han recibido buena acogida de las familias a las cuales ustedes ayudan o sienten algún tipo de rechazo?
Al principio
fue un poco difícil que nos abrieran las puestas, empezamos con algunos
talleres que se dictan al aire libre pues no tenemos un sitio donde llegar como
un consultorio y es complicado el ingreso a estos barrios sin tener una persona
conocida que pueda ayudar con el acercamiento a la comunidad. Empezamos con muy
pocas personas más o menos 4 madres de familia que hemos contactado, para dar
inicio a esta capacitación y ayuda sobre la depresión infantil. Ahora el proyecto
lleva ya más de un año y estamos haciendo talleres y charlas una vez al mes;
tenemos alrededor de 20 familias que acuden a nuestras charlas, en un salón
facilitado por la acción comunal y
además, atendemos a unos 8 niños con problemas identificados de depresión
infantil, así que pienso que hemos tenido buena acogida pero que realmente
falta mucho para que podamos sentir como grupo un verdadero avance sobre el
tema.
¿El tema de la DI es común entre este tipo de familias de bajos recursos?
síndrome
está en nuestros niños ahora más latente que antes, se habla de que un 5% de
los pequeños padece de depresión, pues
la presión que ejercen sobre ellos los adultos es mucho mayor ahora, tanto en
casa como en los colegios y escuelas, y el nivel de desinformación en los
padres también es el mismo en todos los estratos sociales, lo que pasa es que
cuando se tienen un poco más de recursos, pues se puede buscar ayuda más fácil
cuando se empiezan a notar los síntomas, y cuando el nivel de educación es
mayor pues dejamos de pensar que a nuestros niños se les metió un espíritu
maligno y tomamos alternativas mucho más certeras como llevarlo a un psicólogo
y no a un cura para que le saque lo que tiene por dentro.
Entonces
digamos que el nivel de desconocimiento es el mismo, pero el actuar es más
acertado y más rápido, en familias con mejores recursos y por esto se puede
agudizar la problemática, en familias con menos recursos, pues no saben cómo
atacar el problema y muchas veces si lo advierten no tienen los recursos con
que iniciar un tratamiento adecuado y a tiempo.
¿Piensa usted que existe la suficiente información sobre de DI en estos momentos para que se pueda hacer algún tipo de prevención hacia esta?
Como te
decía el nivel de información sobre la depresión infantil en general es mínimo,
porque es muy resiente también el hablar de ella en los chicos y para mucha
gente es poco creíble, que un niño de escasos años pueda en un momento dado
desarrollar un tipo de padecimiento que se hacía exclusivo de los adultos y más
recientemente de nuestra juventud.
Además si
padres o cuidadores no interpretan correctamente, las manifestaciones de los
pequeños y desconocen muchos de sus comportamientos, porque no están cerca de
su crecimiento, es más fácil y menos comprometedor decir simplemente que es un
niño contemplado o grosero.
¿Es fácil de diagnosticar la DI? Cuando un niño comienza a dar los síntomas de alerta, y quienes están a su alrededor conocen sus manifestaciones habituales, es fácil detectarla a tiempo. Algunos de estos síntomas pueden ser:
1. Se
Manifiesta triste o sensible constantemente o muy irritable tanto en los niños
como en los adolescentes.
2.
Disminución marcada del interés o de la capacidad para el placer en todas o
casi todas las actividades, la mayor parte del tiempo.
3.
Pérdida importante de peso sin hacer régimen o aumento significativo de peso en
corto tiempo, ambos casos son síntoma de alarma.
4.
Insomnio o por el contrario exceso de sueño durante todo el día.
5.
Agitación o enlentecimiento psicomotores más frecuentes de lo normal, si
nuestro hijo es calmado notar más calma de la cuenta y si por el contrario es
hiperactivo que se vea un aumento de este síntoma.
6.
Fatiga o pérdida de energía seguida, es normal que se fatiguen después del
juego pero si es de forma constante es
una señal de alerta.
7.
Sentimientos de inutilidad o de culpa excesiva o inapropiada, cuando siente de
forma constante que no hace bien las cosas y se queja por estas.
8.
Disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o indecisión, esta es
frecuente en los niños menores pero tiene un límite pues al final saben muy
bien lo que quieren si la indecisión es constante y viene acompañada de
desconcentración es alarma.
Son fáciles de identificar pero si se tiene un mínimo de
conocimiento y capacitación sobre el tema y sobre todo, como lo he comentado si
padres y cuidadores están al tanto del desarrollo evolutivo del niño; así sean
las rabietas constantes, se debe buscar la causa del desajuste para evitar al
niño el sufrimiento que representa entrar en una depresión y no saber siquiera
como explicar que le está pasando y porqué todo lo que está a su alrededor que
le hacía vibrar antes, ahora le es completamente indiferente, incluso él,
porque su autoestima es la primera que se afecta.
¿Sería más fácil de diagnosticar la DI si existiera más información en algunos medios alternativos de comunicación, tales como canales comunitarios, internet, redes sociales, que la socializaran con el entorno?
Claro que
sí, este es parte de nuestro proyecto para más adelante, sabemos que el acceso
a Internet de estos barrios no es muy bueno pero tampoco es nulo, si se pueden
destinar algunos espacios en canales comunitarios que hablen sobre este tema la
prevención podría aumentar muchísimo, nosotros usamos algunas veces videos de
YouTube en nuestros talleres para capacitar sobre este tema y mostrar algunos
puntos claves que se deben tratar, también estamos creando una comunidad en FB
y blogs pero aún está en proyecto para
que las madres que tengan acceso a esto puedan dejar sus preguntas y nosotros
atenderlas mientras podemos ir a los talleres mensuales.
¿Existen comunidades sociales donde se pueda encontrar ayuda sobre este tema?
Claro,
Internet tiene varias comunidades que hablan de estos temas pero hay que
saberlas buscar y sobretodo hay que saber que se está buscando, porque las
madres raras veces buscan en Internet y hay comportamientos que se pueden
confundir; a veces pueden ser malos hábitos o
cambios de humor normales en la niñez.
Uno de los aspectos a tener en cuenta es la recurrencia de los eventos y
que se adviertan más de uno de los síntomas y tener claridad en que mientras
más rápido se solicite ayuda profesional, más efectivo puede ser un trabajo con
el pequeño, que le evite crisis y situaciones que empeoren con el tiempo.
¿Es costoso el tratamiento para la DI?
Existen dos
formas de tratamiento el psicológico y el farmacéutico, si se cuenta con un sistema de salud se
manejarían solamente las cuotas moderadoras y el costo de las drogas que la IPS
no cubra, pero si no se cuenta con este, puede ser costoso ya que se deben
cancelar honorarios del psicólogo en cada consulta, y el costo de los
medicamentos es alto. Por eso nuestra misión en estos barrios es prestar ayuda
gratuita a algunos niños y capacitar a las madres que empiezan a notar síntomas
para que no sigan avanzando, el apoyo materno y el amor es una verdadera cura
para muchos males y se puede lograr frenar el avance de esta enfermedad en
algunos casos con un poco más de atención hacia nuestros niños.
¿Piensa usted que los medios alternativos pueden tener influencia en un cambio positivo de estos niños en su tratamiento?
Es todo un
proceso, porque se deben capacitar también los adultos que están al cuidado de
los chicos, para que los puedan dirigir. Manejado bajo supervisión, midiendo el
tiempo que se exponen los niños a Internet que para mí es el medio alternativo
más común puede ser positivo, pero repito bajo mucha supervisión y con el
conocimiento de quienes los cuidan, para que puedan controlar que es lo que
está viendo el niño, como lo está viendo, que está entendiendo y como dicho
programa puede ayudarlo con su problemática. Todos sabemos que dejar a un niño
solo frente a un computador puede ser muy perjudicial, ya que internet y sus
buscadores no tienen filtros establecidos, a no ser que nosotros mismos se los
programemos.
¿Internet puede ayudar en la prevención de este fenómeno o por el contrario las redes sociales, los blogs, YouTube y toda esta nueva tecnología alternativa puede empeorar la situación?
Los
documentales, investigaciones con la rigurosidad adecuada y los casos
presentados por profesionales sobre el tema han ayudado a muchos padres y
madres desorientados y preocupados; un medio de comunicación bien utilizado
siempre será una herramienta de gran ayuda para las familias que a veces buscan
respuestas en la red antes que visitar un médico.
Agradecimientos
Martha
Castillo Psicóloga por brindarnos un espacio para esta entrevista y al grupo
Mente Libre por la labor social que están realizando, por personas como ustedes
que aportan a la sociedad Medellín siempre será una ciudad mejor.
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