domingo, 15 de marzo de 2015

ENTREVISTA A MELISA ARRIETA, ABOGADA UNIVERSIDAD DEL ROSARIO

¿Qué opina del caso Colmenares, porque cree usted que ha tenido tanta desviación este caso?
Este proceso por tener tanta relevancia social tiene a todos los Colombianos atentos en cada actuación, sin embargo, es claro que se han presentado diversas anomalías y bajo mi punto de vista se debe al juego de poderes y lastimosamente la corrupción del país, se ha dilatado buscando favorecer a las personas implicadas. Este caso para mí, es una burla a la justicia del país y a la Ley 906.

¿Qué opina usted de la justicia Colombiana, y de los procesos que actualmente la ley lleva en este tipo de casos?
Este es un claro ejemplo de que el Nuevo sistema penal acusatorio debería llamarse nuevo sistema penal aplazatorio. El legislador buscó implementar un modelo de justicia más eficiente y eficaz pero realmente ha fracasado. Por otra parte, los jueces también son responsables para mi, puesto que un claro ejemplo es el Caso Colmenares el cual se encuentra en el despacho de la jueza 11 de conocimiento quien tiene a su cargo solo dos procesos; Samuel Moreno y Colmenares y ninguno avanza.

¿Se sentiría usted impotente en caso que fuera la abogada que lleva el caso, si es así explique?
Completamente impotente, es mas como asistente a las audiencias de este caso me siento de esa forma. Pues es lamentable las estrategias de las defensas contra la ética de la profesión. Siempre han ocultado, sustraído y desviado pruebas e información relevante a este caso, buscando principalmente que se desconozca la verdad de los hechos.

¿Cree usted que en el caso colmenares hay dinero de por medio o relaciones a conveniencia de los acusados?
Evidentemente. En este caso lo que se ha movido es el poder y las influencias de algunas personas incluso hace pocos días la Fiscalía detectó una supuesta manipulación en el tribunal superior de Bogotá con el fin de que el reparto llegara a un determinado magistrado. Son estos hechos lo que nos generan tantas dudas sobre la transparencia de la justicia.

¿Piensa que este caso en estos momentos es un “show mediático”?
Sí, hay muchas figuras públicas en medio de todo esto. Además del papel que ha jugado la prensa pues en ocasiones el mal uso de algunos términos puede tergiversar la información. Este caso se ha tomado como ejemplo para mostrar una realidad social, la cual consiste en el poder que tiene el dinero dentro de la justicia Colombiana

¿Cree en la justicia divina?
Totalmente. Sé que los hombres podremos fallar, pero hay un ser supremo que conoce lo que hay en cada corazón y que es un juez justo.

¿Cómo piensa que terminará este caso?

Sinceramente por el principio de indubio pro reo el cual se refiere a los casos en los cuales haya duda, el juez absolverá al acusado, pienso que se van a absolver a las personas implicadas en este hecho pues en nuestra legislación se debe demostrar la culpabilidad no la inocencia, y ante tantas dudas e inconsistencias el juez deberá absolver; Para proferir sentencia condenatoria deberá existir convencimiento de la responsabilidad penal del acusado, más allá de toda duda tal como expresamente reza el artículo 7 de la ley 906 de 2004. Creo que siempre ha sido lo que la defensa ha pretendido hacer. Es una lástima que se haya demostrado que la muerte del joven Luis Andrés fue un asesinato y que al día de hoy no se sepa que paso exactamente y quien es responsable.

sábado, 10 de mayo de 2014

Introducción

Entrevista realizada a Martha E. Castillo B. Psicóloga Universidad Antonio Nariño, ella trabaja con un grupo de psicólogos haciendo trabajo social en barrios marginados, con niños que sufren de depresión infantil (DI) y no son diagnosticados a tiempo lo que hace que algunos casos sean críticos para sus padres pues no cuentan con los recursos adecuados para pagar un tratamiento psicológico y farmacéutico.



¿Porque se interesó su grupo de trabajo por esta situación de DI en particular?

En nuestro consultorio hemos tenido muchos pacientes con esta problemática, familias de escasos recursos, que llegan muy angustiadas con sus niños pues no saben que es lo que está pasando con ellos, ya que muestran cambios marcados en su comportamiento, actividades y hábitos; lo cual lleva a que se desesperen al no saber qué les pasa.

Durante un tiempo estuvimos planteándonos la posibilidad de hacer algunos talleres en los barrios marginados de Medellín donde el acceso a la ayuda psicológica es mínimo y de ahí surgió la idea de enfocarnos en este tema pues vimos el desconocimiento que existe a nivel general en Medellín sobre el mismo.

¿Es nuevo el fenómeno de la depresión infantil?

No es nuevo, este problema siempre lo hemos tenido, lo que pasa es que ahora con el tema del bullin y el matoneo está saliendo más a la luz, pero niños deprimidos por diferentes causas hemos tenido lastimosamente toda la vida; muchas veces se hablaba de niños tímidos, penosos, apáticos, solitarios y otros muchos términos, pues como comentaba no era fácil entender que en la edad de la alegría y la despreocupación el niño además de desplegar su vitalidad y curiosidad, tuviera que enfrentar situaciones y pasar por dolencias que le quitaran el deseo de vivir.

¿Han recibido buena acogida de las familias a las cuales ustedes ayudan o sienten algún tipo de rechazo?

Al principio fue un poco difícil que nos abrieran las puestas, empezamos con algunos talleres que se dictan al aire libre pues no tenemos un sitio donde llegar como un consultorio y es complicado el ingreso a estos barrios sin tener una persona conocida que pueda ayudar con el acercamiento a la comunidad. Empezamos con muy pocas personas más o menos 4 madres de familia que hemos contactado, para dar inicio a esta capacitación y ayuda sobre la depresión infantil. Ahora el proyecto lleva ya más de un año y estamos haciendo talleres y charlas una vez al mes; tenemos alrededor de 20 familias que acuden a nuestras charlas, en un salón facilitado por la acción comunal  y además, atendemos a unos 8 niños con problemas identificados de depresión infantil, así que pienso que hemos tenido buena acogida pero que realmente falta mucho para que podamos sentir como grupo un verdadero avance sobre el tema.


¿El tema de la DI es común entre este tipo de familias de bajos recursos?

síndrome está en nuestros niños ahora más latente que antes, se habla de que un 5% de los pequeños padece de depresión,  pues la presión que ejercen sobre ellos los adultos es mucho mayor ahora, tanto en casa como en los colegios y escuelas, y el nivel de desinformación en los padres también es el mismo en todos los estratos sociales, lo que pasa es que cuando se tienen un poco más de recursos, pues se puede buscar ayuda más fácil cuando se empiezan a notar los síntomas, y cuando el nivel de educación es mayor pues dejamos de pensar que a nuestros niños se les metió un espíritu maligno y tomamos alternativas mucho más certeras como llevarlo a un psicólogo y no a un cura para que le saque lo que tiene por dentro.

Entonces digamos que el nivel de desconocimiento es el mismo, pero el actuar es más acertado y más rápido, en familias con mejores recursos y por esto se puede agudizar la problemática, en familias con menos recursos, pues no saben cómo atacar el problema y muchas veces si lo advierten no tienen los recursos con que iniciar un tratamiento adecuado y a tiempo.

¿Piensa usted que existe la suficiente información sobre de DI en estos momentos para que se pueda hacer algún tipo de prevención hacia esta?

Como te decía el nivel de información sobre la depresión infantil en general es mínimo, porque es muy resiente también el hablar de ella en los chicos y para mucha gente es poco creíble, que un niño de escasos años pueda en un momento dado desarrollar un tipo de padecimiento que se hacía exclusivo de los adultos y más recientemente de nuestra juventud.
Además si padres o cuidadores no interpretan correctamente, las manifestaciones de los pequeños y desconocen muchos de sus comportamientos, porque no están cerca de su crecimiento, es más fácil y menos comprometedor decir simplemente que es un niño contemplado o grosero.